martes, 15 de noviembre de 2011

¡NO ME TOQUES EL PITO, QUE ME IRRITO...!




Por un euro y medio puedes degustar tapa + caña o vino en un pueblo de Málaga. Tapas sensuales y divertidas producto de la imaginación y buen hacer de los 69 restauradores 69, que forman parte de la 3ª Ruta de la Tapa Erótica. “Sin teta no hay tapa”, “Va-sé-to-mía”, “Súper Kiki II”, “El puyaso”, “Senos celestiales” o “Hasta el fondo con ritmo” son algunos de los inventos culinarios que se ofertan en un concurso perfectamente organizado. Al comenzar la “ruta” te entregan un pasaporte. Si lo presentas sellado por diez establecimientos en la oficina municipal de turismo entras en un sorteo de un montón de premios.

Comenzamos en el San Quintín. “33 + 33 y me debes 3” nos pareció la tapa ideal para iniciar nuestra andadura. Cheeto de Matutano ensartado en palillo junto a mejillón apaleado y salpicadura de queso de apenas cuatro milímetros abortaron nuestras expectativas. Casi se nos atraganta el pincho antes de salir pitando por el despecho, y nunca mejor dicho, de la rubia guiri que nos lo sirvió. Para mí que era la primera en no haber probado nunca el “33 + 33 y me debes 3”. Con “La orgía de Colón” el giro fue de 180º. Tapa suave, exquisita presentación y camareros elegantemente uniformados de negro que hacían del restaurante un lugar para quedarse. Y nos quedamos cinco tapas más.
Cuando tratábamos de decidir dónde tomar la sexta, la desinhibición ya había cundido en el grupo. Frente a un bar que ofertaba “El gatillazo”, Lola me relató lo ocurrido con un chico con el que había salido varias veces. El nombre de la tapa sintetizaba bastante bien lo que ocurría en sus encuentros. Ella además de menuda, guapa, inteligente y con empresa propia, es una mujer sensible y educada. Cuando decidió cortar con él se limitó a confesarle con el máximo de delicadeza que no eran compatibles sexualmente. Al poco tiempo se enteró que el “chico” había lanzado contra ella una campaña de descrédito entre sus clientes y conocidos. Además de inventar, para humillarla públicamente, todo tipo de detalles vejatorios y escabrosos. Una joyita.


Entramos en el “Charolais” y pedimos a Floren que nos devorara. Seis vinos de la casa y seis tapas de “Devórame” para continuar la ruta. Delicioso el plato, el local y el trato de Floren.

Le dije a Lola que no se preocupara y le conté que gracias a lo que me dijo mi amigo Paco ( “la brújula de los tíos es la picha…” ) yo había comprendido muchas cosas. La primera es que si se les escacharra la brújula se quedan completamente perdidos.También le conté que tuve una experiencia similar a la de ella con un chico con el que salí. Terminamos como amigos pero jamás le mencioné nada al respecto porque no quería lastimarlo. Al cabo de muchos meses nos reencontramos y comprobé que su problema se había agravado. Le dije muy preocupada y con toda la delicadeza del mundo, que debía ir al médico dado que tenía serios indicios de ser diabético y padecer arteriosclerosis. Él me miró fijamente y respondió con media sonrisa : “Iré al médico”.Con la charla se “animó”, añadiendo que era imposible que él y yo fuéramos pareja por lo incierto de su futuro. Que él era más de carne que de verdura... Para rematar la faena, saltó con que tampoco compartíamos intereses ni éramos políticamente afines. Durante unos instantes me dejó con un bloqueo monumental, llegando a cuestionarme seriamente si mis circunstancias podían suponer tan enorme handicap como él insinuaba. Pero luego me cuestioné si al tener su brújula estropeada, trató de poner una cortina de humo.


Paramos frente al bar Salamanca. “Pasión salvaje” era la tapa estrella. Dos bolitas de marisco con langostino rebozado en medio y una almeja de las gordas al final, salpicado con unos pegotitos de mayonesa. Riquísimo y sugerente. El vino, también. Lola hizo un inciso en la conversación y medio alpistá contó este chiste:


Dice que se encuentra un tío con otro y le pregunta que cómo lleva lo de su desgraciada familia
“Oye, ¿tu mujer te sigue poniendo los cuernos?...¡Ay que ver tu hija meterse a puta!…por no hablar de la cleptomanía de tu madre”. Y el otro se le queda mirando con cara de asco y le suelta. “Tío,¡¡po anda que tú con las gafas!!.


Esta mujer es tremendamente divertida…Continué contándole a Lola que mi bloqueo desapareció porque creo que hay tener muy poca delicadeza, para soltar a bocajarro y sin piedad tantas incongruencias. Ella me dijo que se rompen más parejas por problemas concernientes al tema sexual que por cualquier otro tipo de enfermedad.Yo lo suscribí mientras me zampaba mi “pasión salvaje” y bebía sorbitos de vino.


El inconveniente que tiene este tipo de eventos, con un grupo de 6 personas, es que puede resultar complicado ponerlas de acuerdo para ir al mismo sitio. Este fue el motivo por el que nuestro pasaporte sólo fue sellado en seis establecimientos y no pudimos entrar en el sorteo de los muchos premios que se sortearían una vez terminado el concurso: Un crucero, un viaje a Logroño (ese tiene premio extra), un TV plasma, una cafetera Krups, un Streap Art valorado en 150 euros, diez conjuntos de lencería valorados en 100 euros y muchos más…
El Ayuntamiento de Fuengirola ha tenido una buena idea para ir sorteando la crisis, porque todos los bares y restaurantes estaban a rebosar y de paso, atraían a gente de fuera que se gastaba su dinerito allí.


En fin, Lola y yo nos quedamos con las ganas de sellar el pasaporte diez veces aunque eso hubiese significado tener que volver a casa reptando. Tampoco pudimos saciar nuestra curiosidad por degustar algunas tapas como “La pechonalidad de la Ponderosa”, “Aquí no hay quien meta” o “Mírame, tócame, cómeme” (esta nos atraía especialmente). Nos salía la risita pensando en llegar al bar La Placita y, cuando nos preguntaran, decir: “¿Qué pasa pisha?”, que era su tapa en concurso. Probar una “Monumental corrida” durante “Nueve semanas y pico” con los “20 centímetros” del “Pitufo cachondo” y “La porra del fraile” en “El pozo del deseo”. Y terminar –por qué no– con “El estoque” y, como guinda, ¡“No la puedo sacar”!. Desde luego, los de la organización se lo han tenido que pasar pipa barajando todos esos nombres de tapas. Y para la gente tal y como está el patio, es un soplo de aire fresco.


Para tranquilizar a mi amiga por su desafortunado incidente con semejante individuo le dije lo que mi amigo Paco me sugirió lo que hay que decir llegado el caso:

"Va te faire enculer par le papous".

No entiendo ni papa de francés, pero pa mí que tiene algo que ver con el verbo “dar” y con el sustantivo “culo”.Continué explicándole que me estoy cuestionando muy seriamente si es cierto o no eso de que las mujeres somos tan complicadas, porque si un macho ibérico se siente ofendido por algo que le dice una hembra (con delicadeza) concerniente a su sexualidad, simplificaría bastante las cosas decirle:

“Mira guapa, no me toques el pito, que me irrito”.

Lo de hacer daño gratuitamente, como que no. Hay que reírse , sobre todo,  de uno mismo. Debe ser por eso que cuando el pavo con el que salí hizo alarde de su exquisita delicadeza, además de su extenso e innecesario soliloquio, me quedé mirándolo y sonriendo pensé:

¡“¿Y tú, primo?, con las gafas…!


En fín, creo que enviaré una sugerencia a los de la Organización de la” Ruta de la tapa erótica”. Habría estado bien alguna como “You can leave your hat on”. Lo mismo la gente se animaba a hacer un streap tease como en la película “Nueve semanas y pico”. Menudo broche para la “ruta”...

A falta de pan…ahí va este enlace


http://youtu.be/kDR2fXoHdQw



Hasta pronto.

Amanda Flores