jueves, 31 de diciembre de 2015

LA VIDA NO ES COMO UNA CAJA DE BOMBONES






Elegir no ser normal tiene su puntito. En muchos casos se pasa uno  gran parte de la vida puteado por la masa simplemente por ser diferente. Eso es al menos lo que se cree. Hasta que se empieza a entender  que la palabra "perdón" es un lastre demasiado pesado para llevar en la mochila. Es cuando se llega al nivel "Comprensión". Y a partir de ahí todo se vuelve ligero y liviano como el aire.

 En este momento de mi vida me siento afortunada por Comprender. Al fin.
 La vida no es como una caja de bombones. No, Forrest, no. La vida es como una caja de herramientas. Se nos entrega nada más nacer, nosotros elegimos cuales vamos a utilizar en cada momento, o también, no abrir la caja. Podemos morir después de haber vivido una vida plena, y también podemos morir sin ni siquiera haber llegado a vivir...Depende del uso que hagamos de las herramientas y de cuales elegimos. Si es que llegamos a elegir.

Si alguna vez en la vida cuestioné mi suerte, hoy, más que nunca, me considero una persona afortunada. Por haber llegado hasta aquí. Por seguir respirando cada mañana. Porque puedo comer tres veces al día. Por poder ducharme con agua caliente. Porque puedo  caminar junto a  mi perro por la pradera que hay cerca de casa... Porque tengo un techo bajo el que cobijarme. Pero sobre todo, por comprender...

Agradezco a la vida los padres que me ha dado. La educación que me dio mi madre. Ni mejor ni peor, simplemente la que ella pudo y supo darme.
Agradezco a la vida haber parido a una hija. De no ser así nunca hubiera comprendido lo que significa ser madre.
Agradezco la familia que me ha tocado porque gracias a ellos he comprendido lo que significa realmente ser familia.

Agradezco haberme podido topar con todas y cada una de las personas que se han cruzado por mi camino.  De todas aprendí algo de una u otra manera. De todas. Gracias. Gracias a todos y a todas. Gracias porque gracias a todos hoy soy lo que soy. Alguien normal. O no. Pero en todos los casos, alguien libre. Tan libre como para abrir la caja de herramientas y elegir. Por fin...

Me quedo con los amigos, con las personas, que no me han dado consejos, sino lecciones.
Algunas veces pienso que nadie debería padecer cáncer. Otras, en cambio, pienso que todo el mundo debería experimentarlo. Cualquier parecido del antes con el después es pura coincidencia.
 Ahora soy feliz con mis limitaciones. Lo soy porque he comprendido que el ser humano no tiene límites, que, en realidad somos diamantes tomando forma.
Confieso ser un epécimen raro que no ha leído las "50 sombras de Grey". Ni falta que hace. Lo cierto es que la Luz ya no me deja ver las sombras.

Me he dado cuenta de que la vida no es una carrera de obstáculos, que los obstáculos los pone uno. La vida te pone pruebas, te envía señales... por eso te regala nada más nacer una caja de herramientas, para que puedas superar las pruebas e interpretar las señales. En ti está utilizarlas o no. Vivir o sobrevivir. Ser parte de la masa o formar parte de la excelencia. Tú decides.

Sí... elegir no ser normal tiene su puntito, sobre todo, en este momento de mi vida, justo cuando he comprendido que la vida empieza a los 50, que lo anterior solo ha sido un entrenamiento.

 En este momento de mi vida, solo puedo desear salud a todas las personas que amo, dar las gracias por estar viva...Me parece una bobada desear por inercia un feliz año nuevo; en este momento de mi vida, para algunas cosas, como Meryl Streep, ya no tengo paciencia.







"Ya no tengo paciencia para algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere.

No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme.
Ya no dedico un minuto a quien miente o quiere manipular. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos.
No consigo tolerar la erudición selectiva y la altivez académica. No me ajusto más con la barriada o el chusmerío.

No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo de opuestos y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible.

En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.
No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar.
Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales.
Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no merece mi paciencia"


Meryl Streep


La vida es una aventura maravillosa, o no. Tú decides... 





Que la Fuerza te acompañe.

Silvia Herrera