martes, 17 de noviembre de 2015

PUTAS DE ALTURA








Cuando yo era chica mi padre viajaba  bastante al extranjero por motivos de trabajo. Italia, Holanda, Suiza, Alemania, Noruega, Suecia y un largo etcétera formaban parte de su itinerario; no tiene más remedio que salir de ahí mi vena nórdica. Me encantaba ir a recibirle al aeropuerto, resultaba fascinante ver a la tripulación del avión avanzando entre la gente como a cámara lenta, igualito que Sully y Mike Wazowsky  en Monstruos S.A., perfectamente uniformados, como recién salidos de un catálogo de moda, como si llegaran de otro planeta. No tiene más remedio que venir de ahí mi sueño de convertirme en azafata.
El trabajo de mi madre, en cambio, consistía en cuidar de los siete hijos, siete, que quedaban a su cargo. El sólo hecho de pensarlo ahora me produce  urticaria, taquicardia y una profunda admiración por esa mujer adelantada a su tiempo que por su educación -  como la mayoría de las  mujeres de aquella época - tuvo muy pocas oportunidades, o ninguna, de desarrollarse como persona.
 Ya de pequeña la vida me iba dando algunas pistas de lo que significaba ser mujer en una sociedad machista. No sólo se nace mujer, además se nace hija, hermana, esposa, madre, y, sólo a veces, algunas veces, persona.
El caso es que desde pequeña y con ese panorama yo  tenía decidido que de mayor quería ser azafata de vuelo para viajar alrededor del mundo, ganar pasta, y conocer a gente diversa. Algunas personas ven a las azafatas como simples camareras-sirvientas, a otros, en cambio les dan mucho morbo. Por el uniforme, por el hecho de que sea una mujer la que les va a mimar durante el trayecto; porque algunos ven en ellas una especie de madre, esposa, novia o gheisa. O todo junto ¿A quién no le mola tener  una batallita zezuar en el aire para contar a sus colegas y/o a su ego? Matemáticas puras. Para muchos hombres tener una aventura con una azafata en el baño de un avión es una de las fantasías sexuales por excelencia. Y como se supone que ese es el sentir general, de vez en cuando sale a la luz una historia que conjuga las palabras baño, avión, azafata, sexo y dinero. Mucho dinero.
Cuando leí la noticia en un diario digital el pasado 2 de octubre de 2015 pensé que lo escueto de la información y de datos contrastados podría ser debido a la premura por publicarla y que saldría algo más relacionado con la misma aparte de los datos que propagaron como un reguero de gasolina ardiendo todos los medios de comunicación. Datos idénticos en todos y cada uno de los medios que convirtieron en viral una noticia sin fundamento.

Algunos de los titulares que los medios extranjeros y españoles se apresuraron a publicar decían lo siguiente:

-  "Despiden de forma fulminante a una azafata por acostarse con pasajeros en pleno vuelo"

- "La protagonista del escándalo aprovechaba las travesías de larga distancia para cobrar a sus clientes casi 2.000 euros por un "servicio especial en el vuelo".

- "...lo que no debió valorar es que acabaría costándole el puesto. Y es que, cuando la compañía aérea para la que trabajaba - solo ha trascendido que es una aerolínea de Arabia Saudí - tuvo constancia de que su empleada estaba ganando cerca de 900.000 euros al año por mantener relaciones sexuales con los pasajeros, decidió despedirla de forma fulminante."

- "...el jugoso negocio fue descubierto cuando la azafata mantenía sexo con uno de sus clientes en los servicios de un avión. Ahora no solo ha perdido su empleo, sino que las autoridades sauditas podrían expulsarla del propio país, según informa el "Daily Mail".


Y así un laaargo etcétera. Lo que resulta - como poco - llamativo es lo surrealista de una "noticia" en la que no dicen el nombre de la azafata, ni su procedencia (país, estado, provincia), ni la aerolínea para la que trabaja, ni si le gusta más la fresa que la nata, si es alta, baja o rubia; si contactaba con sus clientes por internet, por teléfono o mediante señales de humo; si tenía un/a cómplice, si el sobrecargo - que supuestamente la pilló in fraganti con su cliente - se quedó mirando,  cerró la puerta o se desmayó. No se sabe si su cliente estaba casado, cansado, si vestía  de manera casual,  con chaqueta y corbata, si llevaba calcetines de ejecutivo, una chilaba o un casco de minero. No se sabe. 

Han pasado más de 5 meses y nada se ha vuelto a saber de la misteriosa azafata- fantasma que ganaba un montón de pasta manteniendo sexo con-sentido con los pasajeros. Nunca más se supo de una noticia machista que encubre un terrorismo que sólo en España ha matado a más mujeres que el terrorismo político. Da para pensar. Es sólo la punta del iceberg. No se sabe cuántas mujeres sufren violencia física o psicológica cada día, ni cuántas más morirán bajo el manto de una igualdad inexistente en un mundo supuestamente moderno que no solo  alienta, sino que difunde mundialmente noticias-mentira como la de una azafata que no puso en peligro a nadie, ni estrelló el avión porque le dio el siroco, ni robó, asesinó o echó un mal de ojo al pasaje, sino que ganó mucho dinero por acostarse  - supuestamente -  en el baño de un avión fantasma con pasajeros sin nombres ni apellidos.
Lo que prevalece en el fondo y en la forma de una ficción convertida en noticia es que su protagonista es mujer. Suficiente como para "alertar" a las masas de una oveja descarriada e inexistente a la que de paso se lapida subliminal y verbalmente y se muestra ante la sociedad como el ejemplo de lo que NO tiene que hacer una mujer: ser azafata, viajar, conocer gente y ganar mucha pasta. Y pasándolo bien, oiga.
Vaya... pero si es lo mismito que yo soñaba de chica con  ser de mayor.
Y luego nos quejamos del terrorismo,ese terrorismo que comienza en muchos, muchísimos hogares, solapado bajo un machismo insertado perfectamente en la sociedad como lo están la Televisión, la playesteichon, el WhatsApp, la corrupción, el desempleo, o el notengowifi, es un suponer.
Da para pensar: hagas lo que hagas si eres mujer, te desarrollas, creces como persona, tienes un trabajo que te gusta, ganas mucho dinero, viajas y haces lo que te pide el cuerpo con quien te da la gana, tienes todas las papeletas para que te maten o te coloquen automáticamente en el saco de las putas de altura. Y para muestra, un botón.




jueves, 20 de agosto de 2015

LOVISINDIER





Si la sutileza se encontrara en mi lista de cualidades diría que últimamente me he sentido ligeramente indispuesta, pero como todavía no lo he conseguido (ser sutil) comenzaré diciendo  que llevo varias semanas bastante averiada y no he podido escribir. Algún día contaré sin tapujos sobre algunas cosas que son molestas socialmente, como por ejemplo, estar doliente y a pesar de ello ser feliz, aunque por el momento prefiero deleitarme contemplando el arte de ser sutil.

 Lo cierto es que ha ocurrido algo como una señal en esta, mi renovada vida, que me ha hecho comprender que ya nada volverá a ser lo mismo: ¡Se casan! Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa se darán el sí quiero en este recién estrenado año.

Isabel es el icono de la sutileza por excelencia; experta en decir lo que no se oye, indicar lo que se presiente o desvelar lo que no se ve; nada que ver con otro icono de la belleza como era Marilyn Monroe. Rubia, sexy, sensual. Sexual. Con un cociente intelectual de 165 y tan natural como para soltarle al mismísimo Einstein:

"¿Qué dice, profesor?... deberíamos casarnos y tener un hijo juntos ¿Se imagina un bebé con mi belleza y su inteligencia?"
A lo que Einstein respondió:
"Desafortunadamente temo que el experimento salga a la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y su inteligencia".

Si la que estaba frente a Albert Einstein en aquella reunión hubiera sido Isabel Preysler no sólo se hubiera casado con el premio Nobel de Física sino que hubieran tenido un hijo. Un Einstein  Preysler. Fijo.

Las biografías de Marilyn e Isabel Preysler tienen muchas cosas en común: se casaron tres veces. El primer matrimonio de la actriz  fue a los 16 años con un ex-capitán de fútbol que le fue infiel. Isabel se casó por primera vez de penalti a los 19  con un ex-jugador de fútbol (lo que es la vida) que se convirtió en una estrella de la canción y que también se hizo muy famoso por ponerle muchos cuernos.

El segundo marido de Marilyn fue un jugador de beisbol de los New York Yankees. Y el tercero fue un intelectual ganador de un premio Pullitzer.

 Isabel se casó de segundas con un aristócrata al que dejó para casarse por tercera vez con un conocido y reconocido ministro del que enviudó hace poco.


He crecido con las revistas del corazón. En casa de mis padres, en las peluquerías, en el dentista, en las montañas, en los valles, en los prados. Sé más de la vida de Isabel que la de cualquiera de mis hermanos, y tengo muchos. En incontables ocasiones he presenciado conversaciones donde no solo hablaban de ella sino que se la etiquetaba y juzgaba. No sé cuántas veces he oído decir que es una puta fina. Sí, en este país de envidiosos donde una enfermedad endémica como es el machismo salvaje - que se ha cobrado más víctimas que el terrorismo -  está muy mal visto que una mujer tenga 5 hijos de tres matrimonios, que se las arregle para no ser nunca la amante sino la señora, que tenga la inteligencia suficiente para hacer creer al mundo que los poderosos y ricos son sus maridos cuando la realidad es que ella genera más dinero y ostenta más poder que cualquiera de ellos.

 Sí, en este país de envidiosos -  donde algunas señoras calzan el doble de machismo que muchos hombres - está muy mal visto que una mujer haga lo que le sale del moño. Sobre todo si presume de una figura envidiable, practica natación, monta a caballo, juega al tenis y al bádminton, dedica gran parte de su tiempo al yoga y alimenta su cuerpo como un verdadero templo. No sé, pero da la impresión de llevar  una vida muy saludable. Que se quiere.
 Y, sobre todo, da la impresión de ser feliz.  Quien crea que una mujer de 65 años que tiene 5 hijos, se ha divorciado dos veces, ha enviudado otra,  y a la que se le ha muerto parte de su familia no ha tenido motivos para estar triste es un completo idiota. Sin embargo ahí está el secreto y la sutileza de su éxito, con los hombres y con el resto del mundo interestelar: irradia felicidad. 

Sí, ser sutil  es un arte al alcance de unos pocos. Ya me gustaría a mí manejarlo como ella, pero me pasa lo que a Chus Lampreave en Mujeres al borde de un ataque de nervios  que dice que ella es testiga de Jehová y que tiene que decir la verdad toda la verdad y nada más que la verdad, que ya le gustaría a ella poder mentir, pero que eso es lo que tiene ser testiga.

El  rosario de amantes  que tuvo Marilyn  no impidió que se sintiera, sufriera y muriera sola. Los versos rescatados en uno de sus cuadernos recientemente retratan a una Marilyn insegura, asustada, que no llegó a quererse, que  buscó consuelo en multitud de hombres y que no logró zafarse de la sensación de abandono que la acompañó desde niña. Un padre ausente, una madre desequilibrada, hogares de acogida y agresiones varias fueron el terreno donde la fama y la gloria no tuvieron nada que hacer para persuadirla de que su suerte había cambiado.
En cambio la reina de los azulejos y de los bombones procede de una acomodada familia de Filipinas que tuvo a bien "exiliarla"  a casa de sus tíos en  España para evitar una relación sentimental no deseada por sus padres. Puede que se sintiera contrariada pero no creo que llegara a sentir ni de lejos la sensación de soledad y abandono que acompañó toda la vida a la novia de América.




Marilyn nunca llegó a descubrir el amor natural que sentían hacia ella. En realidad nunca llegó a sentirse querida, aunque era aceptada porque a pesar de todo se la presentía infeliz. Es lo que tiene la desdicha: te hace especial. 
Puedes llamar la atención de la gente porque siempre que estés triste te hacen caso, te quieren, te comprenden. Todos cuidan de ti ¿Quién envidia a una persona desdichada?, ¿quién quiere ser hostil hacia una persona desgraciada? Sería demasiado ruin.  Cuando eres desdichado  incluso puedes llegar a ser santo, basta con echarle un vistazo al santoral. Cuando estás enfermo o deprimido los amigos vienen a verte para consolarte. La desdicha proporciona respeto, comprensión y amigos; los mismos que te envidian cuando eres feliz, porque las personas felices hieren el ego de los demás. Cuando eres feliz el mundo entero se vuelve contra ti porque dejas de formar parte del pasado, de la terrible historia que has vivido. Cuando eres feliz dejas de formar parte del tiempo. Doy fe.

En la entrevista sobre "La conciencia e inconsciencia" Alejandro  Jodorowsky dice lo siguiente:

     Toda la vida he luchado por encontrar los métodos o herramientas que permitan el desarrollo de la conciencia... El problema es el nivel de conciencia. No todo el mundo tiene el mismo nivel de comprensión. Por la sencilla razón de que somos dobles. Somos seres racionales que como una pequeña barca navegamos por un gran océano que llamamos inconsciencia... Ahora, acercarse a ese océano de la inconsciencia es un trabajo heroico, mítico, conocerse a sí mismo... Pero pocas personas acometen esta batalla porque estamos atados a la individualidad.
Nos ha sido dado un nombre, nos ha sido dado un sistema psicológico que parte de la familia. Repetimos el pasado, hay una sociedad que nos marca, que nos compromete. Y hay una cultura que nos da unas leyes y unas creencias. Bien, ese es el pasado que nos impide avanzar, por eso hace falta tener la valentía de mirarse a sí mismo e iniciar ese trabajo, trabajar sobre sí mismo. Hay tres posibilidades:
Una, encontrarse a sí mismo de repente, que te reencuentras contigo mismo, por ejemplo en un sueño, algo así como una iluminación repentina.
Dos, porque uno se ha puesto a estudiar, a leer, a re leer, a orar, a trabajar, a seguir pistas... te trabajas... y al final, te encuentras.
Y la tercera, cuando encuentras a una persona caricativa, que ha hecho su trabajo previamente, y te ayuda. Estas son las tres posibilidades.
¿De dónde  procede este miedo a enfrentarse a uno mismo, de expandir nuestras mentes, de expandir nuestras conciencias, de darse la libertad de ser quien uno es, y de no ser lo que otros han querido que seamos?, ¿por qué no lo afrontamos? Bueno, es muy sencillo...
La familia de donde procedemos todos está sujeta a una sociedad y actúa como un clan, como una sociedad cerrada. Ahora bien, el gran miedo de la persona que pertenece a un clan es ser expulsado del mismo...
Y la familia lo utiliza diciendo: "si tú cambias, ya no eres parte de nosotros, si cambias no esperes que te sigamos queriendo". Porque desde la infancia tenemos marcadas determinadas predicciones, caminos a seguir, planes que ya han hecho para nosotros. Y si traicionamos tales planes buscando algo distinto o nuevo sentimos que seremos castigados por la exclusión de ese clan, no siendo queridos más, perdiendo al final la protección del clan... Esto es por lo que no lo enfrentamos. Muchas personas están atadas a su nombre, como lo están a una nacionalidad, como están atadas a un idioma, como están atadas a un sistema de ideas, como están atados a una religión, como están atadas a unas ideas políticas heredadas... Así que, para cambiar tenemos que disolver todo esto... Es el mismo trabajo que hace un alquimista, una tarea de disolución para llegar hasta nuestro verdadero ego, llegar a un ser auténtico porque se puede vivir en la verdad, no en un falso ego.
Nos han puesto un traje ya desde el vientre de la madre y ese traje que todos usamos, en un momento determinado, después llega a ser una cárcel.
Si nosotros logramos eliminar todas esas cosas negativas que uno recibe, ahí queda el diamante... Queda el tesoro que la familia nos comunica. El amor natural que sienten hacia nosotros. Nosotros somos queridos. Uno descubre eso...
Alguien me dijo: "Cuando te encuentras a ti mismo, cuando llegas a ser tú mismo, uno no llega a 'sí mismo', llega a un “nosotros mismos”. Y uno da un paso desde la concepción del individuo, separado hacia la concepción de la humanidad. Si yo pienso como "humanidad" es muy diferente a si pienso como individualidad. ¿Cuál es el espíritu de la individualidad? Bueno... lograr triunfar, ser rico, ser aplaudido, ser bien alimentado,  bien fornicado... es lo que quiere todo el mundo de forma individual, yo deseo no tener dificultades, etc... Quiero ser muy querido, pero ¿cuál es la finalidad de aquel que mira por la humanidad? Hay ahí una gran diferencia... la primera cosa que uno piensa es la supervivencia de la humanidad,  uno no puede enseñar al inconsciente a entender lo racional...  Pero uno puede enseñar a lo racional a hablar el lenguaje del inconsciente... Y así el inconsciente puede comprender. El inconsciente comprende la "metáfora". Te doy un ejemplo muy fácil, hasta un idiota puede comprender: un clarividente estúpido leyó las cartas del tarot a una persona y le dijo "alguien muy cercano a ti va a morir y te costará mucho dinero". Esa persona se obsesionó. Porque cuando una predicción entra en nuestro espíritu, el inconsciente se ve afectado y va a haber una tendencia a que eso se cumpla. Y hasta que esa predicción no se cumpla, la persona no va a estar tranquila. Tendrá miedo. Entonces yo le dije a esa persona: Realiza el acto, ¡realízalo !, haz que ese hecho ocurra. Eso que te ha predicho. Toma algo vivo cerca de ti y haz que te cueste mucho dinero. Entonces cierra la ventana - se trataba de una persona de España - en verano, echa insecticida y mira como muere cerca de ti una mosca. Y bueno, ya está. La primera parte de la predicción está hecha. Después, coge un billete de cinco euros, añade 6 ceros y has hecho 5 millones, enrolla la mosca en ese billete y entiérrala. "Alguien ha muerto cerca de ti y te ha costado mucho dinero". Y la predicción se ha hecho, la persona la ha hecho y la obsesión se ha ido.
¿Cómo ha sido creada la sociedad? Hay unos sueños. Luego esos sueños se convierten en canciones. Después las canciones se convierten en mitos, después esos mitos se convierten en leyes... y así la sociedad está basada en esos mitos. Hay mitos religiosos que sostienen la sociedad. Nosotros podemos dar otra interpretación a los mitos. Y esto es posible porque así los renovamos sin dañar a la sociedad. Porque cuando uno ataca a un mito fundacional de la sociedad, esta tiembla y la pones en peligro porque es su base. Si tú atacas algo sobre lo que la sociedad se sostiene, la sociedad te ataca... y te condena a muerte. Pero si tomas un mito fundacional y lo reinterpretas, esa sociedad empieza a cambiar.

Esta brillante entrevista de Alejandro Jodorowsky ha llegado a mí en el momento justo. Ha sido como reforzar una manera de pensar y de sentir en la que por fin soy consciente de lo que está sucediendo. Y aunque alguno puede preguntarse qué coño tiene que ver todo esto con la Preysler, con Marilyn Monroe o con Mario Vargas LLosa, sí que tiene que ver. Y mucho.  En realidad todo está conectado: la razón de  por qué unos triunfan y otros mueren jóvenes convertidos en mitos está muy relacionada con la historia personal de cada uno y de cómo se ha trabajado para convivir con ella, o de cómo se ha trabajado para soltarla.  La grandeza de todo esto es llegar a comprenderlo.  Muchos mueren sin ni siquiera darse cuenta de que han vivido lo que el resto del mundo quería que viviera, atrapados, muchas veces, por un histórico del que les resulta imposible desprenderse. Como Norma Jean, alias Marilyn.

Y luego están los que viven sus vidas exactamente como han decidido vivirla, bendecidos además con una historia personal que han sabido utilizar a la perfección para lograr una forma de vivir envidiada por el resto. Como la Preysler. 

En el fondo casi todos  necesitamos un modelo de vida, un espejo donde mirarnos. Un referente, real o imaginario.

 Marilyn dijo:

"Creo que todo pasa por una razón. La gente cambia para que puedas aprender a dejar las cosas ir. Las cosas van mal para que puedas apreciar cuando van bien. Crees mentiras para que eventualmente aprendas a no confiar en nadie más que en ti mismo, y a veces, las cosas buenas se desmoronan para que cosas mejores tengan lugar".

Isabel es célebre por frases como:

"Hago esfuerzos increíbles para ser puntual" 

¿Por qué nos complicamos tanto la vida para mostrar al resto del mundo lo buenos que somos?... ¿Para qué tantas explicaciones?... Todo es tan simple... Nos han educado en una sociedad enferma en la que ser dichoso se considera una locura. Si sonríes porque sí o si  eres un señor con una trayectoria y decides vivir una historia de amor a los 80 años la gente pensará que te falta un tornillo. Quizá algún día nos percatemos de que lo más sencillo que hay en la vida es SER uno mismo. Que a muchas personas les ocurren cosas trágicas que deciden no hacer públicas, y que en realidad no existe un solo sufrimiento del que no seamos responsables.
 Y si no, que le pregunten a La perla de Manila.

- ¡Lovisindieeer...! parece tararear Isabel al ritmo de Jonh Paul Young en las portadas de las revistas  en la sale retratada junto a su pollo, octogenario, enamorado y premio Nobel.

-  Y al que le pique, que le den -  parece responderle él cautivado -  porque nunca es tarde y aún me quedan sueños que cumplir.

Ahí queda eso.







Volveré.








domingo, 28 de junio de 2015

LA VIDA SECRETA DE LOS AFECTOS






Querido Diario:

Ha llegado el momento de poner un punto y seguido. Con todos y contigo. Puede que solo sea una cuestión de formas, pero llegados a este punto creo que el baúl debe cerrarse; también los miedos que iban escondidos en su interior en forma de bolas de naftalina. Hasta siempre, baúl...Hola, Diario.

Como todo, el baúl tiene su historia. Comenzó cuando, recién divorciada y con una vida nada fácil, los astros se juntaron para que hiciera lo que siempre me había apetecido hacer: escribir. 
Confieso sin pudor que la escritura ha sido y es para mí una herramienta que me ha ayudado, consciente e inconscientemente, a salir adelante. En el fondo todos escribimos un poco por recomponer nuestros pedazos, por eso hasta ahora he escrito para mí. Eso fue lo que me dijo hace unos años el  editor y director de una revista cultural digital cuando me dio la oportunidad de colaborar en una sección que estrenaría mi blog "El baúl de Amanda".

- No me importa lo que escribas, lo único que te pido es que escribas para ti, como si nadie te fuera a leer.

 Cuando yo era chica comencé a escribir solo para mí como terapia tras la muerte de mi padre. Mis primeros textos fueron poesías dedicadas a él. Escribía poemas, sentimientos que solo podía contarle a un trozo de papel. Encontré este extracto de uno de ellos:

  "Mi niñez y juventud - esta es la verdad - fueron  pura soledad
   Lo digo sin acritud, tristeza o rabia.
  Eso sí, por más que quiera, no puedo sentir nostalgia..."

Cualquiera con un poco de psicología - de salón o de la otra - podría comprender, al menos en parte, lo que esas tres frases encierran. Al fin y al cabo no somos otra cosa que prisioneros del tiempo. Yo ahora dispongo de mucho tiempo para mí. Necesito cuidarme para poder llevar una vida más o menos normal, aunque tan importante o más que la salud del cuerpo son la salud de la mente y  la del alma, y me he dado cuenta de que tengo una serie de problemas (yo los considero necesidades) que muchos no entienden porque están rodeados de gente (no importa el motivo) a todas horas, o sumergidos en cualquiera  de las opciones que ofrece la tecnología para estar "conectado". Así lo llaman ahora a huir de uno mismo. Menuda gilipollez.

He que reconocer que empecé a replantearme mi vida tras los estrenos de "Pretty woman" y " Oficial y caballero". Ambas películas me provocaban pensamientos dispares. Por una parte me apetecía bastante conocer  a ese  " amor de mi vida" que tanto ensalzaban , y por la otra, me parecían unas pelis tan chorras que no entendía por qué todo el mundo babeaba con ellas. No he sido capaz de volver a verlas. No es que tenga una personalidad extravagante, ni mucho menos; tengo mis vicios, sí...,colecciono vasos de Nocilla, me gusta dormir sin ropa y hago trapos con camisetas viejas para limpiar el polvo, ¿y qué...?. Eso no me hace peor que el resto, solo diferente. Pero muchas veces ser diferente se paga con la soledad, sobre todo en lo que a parientes de sangre se refiere. A veces por incomprensión, otras veces por envidia,  el resultado siempre es el mismo: das miedo, coraje, o ambas cosas. Corah'ee, como se dice por aquí. El caso es que la gente te amará por lo que eres y te odiará por la misma razón. Será cuestión de acostumbrarse.


Yo he tenido mucha soledad.  De la de estar con gente y de la otra pero no ha sido hasta ahora, a los taitantos, tras sufrir enfermedades que no han sido otra cosa que llamadas de atención de mi cuerpo para que cambiara de vida, cuando he podido llegar a conclusiones; estoy atando cabos y por fin me estoy permitiendo ser yo misma, le pese a quien le pese. Creo que eso ha sido lo que poco a poco ha provocado  que deje de querer escribir solo para mí, ya que hay gente que se siente identificada e incluso ayudada con lo que escribo. A veces me escriben y me lo cuentan así. Por eso voy a dejar de escribir solo para mí, por si puedo ayudar. Aunque seguiré haciéndolo, ahora más que nunca, como si nadie me fuera a leer.


Tras resetear mi disco duro y reiniciar mi vida han surgido carencias provocadas por la ausencia de afectos que en realidad  nunca estuvieron. Hace dos meses sentí una necesidad muy fuerte de dar mimos a mi mente, de dejar de fustigarme pensando que lo podía haber hecho mejor, así que harta de los métodos convencionales probé buscar ayuda en terapeutas de psicología holística y esas cosas, pero lo que ofrecían era tenerte como cliente a cambio de pescado y de terapias que no te dan las herramientas para que aprendas a pescar. Y a decir verdad, el pescado salía bastante caro, al menos para mi economía de subsistencia.
 La necesidad urgente de sentirme en paz fue lo que me llevó a unas clases de meditación impartidas por un monje budista, o más bien, un ángel sin alas vestido con un hábito tibetano, con unos puntos de humor solo posibles en personas de una inteligencia a tener en cuenta. También me apunté a un curso de Mindfulness, eso que se lleva tanto ahora, un curso para aprender a manejar las emociones. Creo que un porcentaje muy elevado de nuestra vida, de nuestra felicidad, está formado por las emociones y por como reaccionamos ante ellas.

Ayer fue el último día de un curso en el que he aprendido mucho y del que espero seguir aprendiendo. Un curso de 8 clases en el que al final de cada clase se practicaba una meditación que terminaba con abrazos. Ayer , como despedida, tuvimos un abrazo consciente con cada uno de los asistentes. No los conté pero había muchos. Muchos asistentes y muchos abrazos... Es curioso lo que se puede llegar a percibir, a intuir, en los 10 segundos que dura cada abrazo. Ayer, rodeada de esos que muchos consideran "rarezas" me sentí en mi salsa por primera vez después de mucho tiempo. En el fondo todos necesitamos afecto para seguir viviendo, no importa si este procede de un desconocido. A veces el afecto de un compañero de curso es  más saludable, menos tóxico y te hace caer en la cuenta de que hay muchas personas que no tienen cubiertas sus necesidades afectivas. Lo peor de todo es que muy pocas lo dicen.

Abraham Maslow también tuvo una infancia triste y solitaria. Sus padres  le exigieron bastante para alcanzar el éxito académico por encima de todo. Lo alcanzó, ya lo creo, aunque como todo, tuvo sus consecuencias

Una de las mucha cosas interesantes que Marlow descubrió mientras trabajaba con monos muy al principio en su carrera fue que ciertas necesidades prevalecen sobre otras. Por ejemplo, si estás hambriento o sediento, tenderás a calmar la sed antes que comer. Después de todo, puedes pasarte sin comer unos cuantos días, pero solo podrás estar un par de días sin agua. La sed es una necesidad “más fuerte” que el hambre. Supongo que una cosa llevó a la otra porque Maslow  fue el creador de la famosa pirámide que lleva su nombre, en la que establecía una jerarquía de necesidades.




 Además de considerar las evidentes agua, aire, comida y sexo, el autor amplió 5 grandes bloques: las necesidades fisiológicas, necesidades de seguridad y reaseguramiento, la necesidad de amor y pertenencia, necesidad de estima y la necesidad de actualizar el sí mismo.
Maslow también sugiere que podríamos preguntarles a las personas sobre su “filosofía de futuro” ­cuál sería su ideal de vida o del mundo- y así conseguir suficiente información sobre cuáles de sus necesidades están cubiertas y cuáles no.
Si tienes problemas significativos a lo largo de tu desarrollo (por ejemplo, periodos más o menos largos de inseguridad o rabia en la infancia, o la pérdida de un miembro familiar por muerte o divorcio, o rechazo significativo y abuso) entonces podrías “fijar” este grupo de necesidades para el resto de tu vida.

Maslow considera a todas estas necesidades como esencialmente vitales. Incluso el amor y la estima son necesarias para el mantenimiento de la salud. Si estamos privados de nuestras necesidades básicas, si estamos viviendo bajo circunstancias amenazantes, si estamos aislados de los demás, o si no tenemos confianza en nuestras habilidades, podremos seguir sobreviviendo, pero no viviendo ni disfrutando de nuestro potencial.

Una amiga que tiene problemas económicos (por desempleo) y de salud (por querer vivir y solucionar la vida de toda su familia) me reprochó, casi con desprecio, la tristeza que me producía la ausencia de mi hija que lleva más de un mes sin dar señales de vida.

- ¡¡Ni que se hubiera muerto!!

Me soltó, y se quedó tan ancha.

Seguro que en los tiempos que corren cualquiera mataría por vivir la vida que yo aparento. Y digo bien "aparento" porque aunque mis necesidades básicas de agua, aire y comida (las de sexo, ni de coña) están cubiertas, no sólo de agua, aire y comida vive el hombre. Cada uno lleva su procesión por dentro, lo que ocurre es que no es cuestión de amargar al personal. 
De eso sabía mucho Maslow, que antes de estudiar psicología, con el propósito de satisfacer a sus padres, primero estudió leyes en el City College de Nueva York. Su biografía también recoge que pasó sus últimos años semi-retirado en California hasta que el 8 de junio de 1970 murió de un infarto de miocardio después de largos años de enfermedad.
 Yo creo que Maslow  llegó a pagar con mucho sufrimiento tanta sabiduría. Aunque a  cambio ayudó a muchas personas a encontrarse y a ponerle nombre y apellidos a su situación emocional; a veces poner esa etiqueta tan simple, ayuda, sobre todo si durante años han querido hacerte creer que el sufrimiento que has padecido a lo largo de tu vida no tenía razón de ser y que te has quejado solo de vicio. Aunque tus vicios hayan tenido más que ver con coleccionar vasos de Nocilla y con las camisetas viejas que con otras cosas.
Sin duda,  la soledad y el sufrimiento, además de muy subjetivos, son opcionales.  Pero de eso te vas dando cuenta con el tiempo, cuando por fin aprendes que es necesario soltar las piedras que llevas en las manos para poder recoger los diamantes que te ofrece el Camino, y también, que es necesario cerrar baúles para poder escribir diarios, diarios donde narrar la vida secreta de los afectos.

Volveré