viernes, 15 de septiembre de 2017

TÚ ASESINA, QUE NOSOTRAS LIMPIAMOS LA SANGRE





Supongamos que me levanto tan ricamente a la mañana siguiente de publicarse uno de mis artículos en el diario con el que colaboro altruistamente (esto significa que le regalo mi tiempo, mi trabajo y mi cariño de forma desinteresada, solidariamente, para ayudarlo en sus comienzos). Lo dicho: me levanto  tan ricamente, mi perro me saca a pasear, me preparo el desayuno, me ducho y hago algunas cosas en casa.
Supongamos que, por aquello de que una no es esclava de la tecnología, no tengo instalado el correo electrónico en mi teléfono móvil, así que cuando termino de hacer mis cosas me da por sentarme frente a  mi PC. Reviso mi correo y me encuentro con uno de la redacción de mi periódico amigo, al que no voy a regalar más publicidad. Dice lo siguiente:

Buenas tardes Amanda.

Te escribimos porque, en las últimas horas, a raíz de la publicación de tu último artículo, nos están llegando multitud de comentarios negativos censurándolo, porque muchos de nuestros lectores entienden que atenta contra el colectivo (…) El hilo lo ha iniciado tu hijo en Twitter y es este: (…)
Como decimos, este artículo nos está haciendo daño y está repercutiendo en la credibilidad del medio, algo que no podemos consentir, por lo que estamos considerando la posibilidad de eliminarlo, si nos das tu beneplácito.
Quedamos a la espera de tu respuesta. Esperamos que lo entiendas. Un saludo.


Supongamos que el susodicho periódico digital comparte afinidad política con el colectivo "ofendido" y con otros colectivos de los muchos que hoy en día proliferan como setas. No voy a negar mi desconcierto ante la situación. Respondo con otro correo donde pido que retiren mi artículo inmediatamente. Ha pasado día y medio desde que se originó todo y estoy ajena a lo que ocurre, porque nadie del periódico ha contactado conmigo ni telefónica ni personalmente, si quiera para preguntarme si tengo mascota, hijo, padres o algo cuya identidad concuerde con la persona que está vertiendo acusaciones tan graves sobre mi persona y que invita al resto del mundo a despedazarme. En lugar de eso retiran mi artículo y dejan una reseña que dice lo siguiente:

En vista del malestar generado por la publicación del artículo "Crisis de identidad" procedemos a retirarlo a petición de la autora. Amanda Flores es colaboradora habitual del medio y, en el momento de su publicación, desconocíamos los detalles personales que se han expuesto a través de redes sociales y por comentarios en esta web y que, por consiguiente, podía generar esta animadversión por parte del colectivo (…)  al que (…)  apoya y defiende como se puede ratificar si se analiza la trayectoria de más de tres años y medio de este proyecto periodístico. Pedimos disculpas y sentimos las molestias ocasionadas. Saludos.
Hay que recordar que este medio no se hace responsable de las opiniones vertidas por sus colaboradores.

Traducción (por si alguien no lo ha entendido): a petición mía eliminan el artículo, y en su lugar, mi periódico amigo deja una reseña pidiendo disculpas al colectivo supuestamente agredido, viniendo a decir:

 "Tranquis, coleguis, somos vuestros amiguetes, no sabíamos que nuestra colaboradora es una delincuente, no sabíamos las circunstancias tan horribles que relata el que la insulta y difama y no tenemos nada que ver ni nos hacemos responsables de lo que escribe esta sujeta. Tranquis, tronquis. Que le den. Y como prueba de nuestro buen rollito, hemos quitado el artículo que os ofende pero hemos dejado todos los comentarios que habéis puesto, aunque la mayoría de estos sean insultos, infamias y acusaciones constitutivas de delito".

Supongamos que quien “ha iniciado el hilo” es alguien que  tiene parentesco consanguíneo conmigo y que pertenece a uno o varios colectivos, del tipo que sean. Que desde hace años se dedica a insultarme y difamarme en redes sociales y que ante la ausencia de respuesta por mi parte a sus provocaciones, aprovecha un artículo que escribí hace años y  lo saca totalmente de contexto aduciendo que es una mofa hacia su  colectivo – pobrecito - . Que no contento con eso me procura  toda clase de insultos, me acusa de ladrona, estafadora, extorsionadora y maltratadora, y que hace un llamamiento en las redes a toda su peña para que arremetan contra servidora. Y arremeten. Personas que no me conocen de nada ni saben de mi existencia, de mi vida o de mi trayectoria como persona. Y mi  periódico amigo se convierte en cómplice de toda esta farsa.
Ryzszard Kapuscinski (1932-2007), periodista, historiador, escritor, ensayista y poeta fue el creador de pensamientos como los siguientes:

"Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante."

“Antes, los periodistas eran un grupo muy reducido, se les valoraba. Ahora el mundo de los medios de comunicación ha cambiado radicalmente. La revolución tecnológica ha creado una nueva clase de periodista. En Estados Unidos, se les llama media worker. Los periodistas al estilo clásico son ahora una minoría. La mayoría no sabe leer ni escribir, en sentido profesional, claro. Este tipo de periodistas no tiene problemas éticos ni profesionales, ya no se hace preguntas.
Antes, ser periodista era una manera de vivir, una profesión para toda la vida, una razón para vivir, una identidad. Ahora la mayoría de estos media workers cambian constantemente de trabajo; durante un tiempo hacen de periodistas, luego trabajan en otro oficio, luego en una emisora de radio… No se identifican con su profesión.”

“El trabajo de los periodistas no consiste en pisar las cucarachas, sino en prender la luz, para que la gente vea cómo las cucarachas corren a ocultarse.”

“Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas. Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias.”

Supongamos que, como la paciencia me ha enseñado que tras la tempestad llega la calma, espero. Y observo. Y pasa un día. Dos días. Una semana. Dos semanas… Y  nadie del periódico contacta conmigo para pedir disculpas por semejante atropello. Para saber cómo me encuentro; si me sigue gustando más el tinto que el blanco, no sé, si he tenido una crisis de ansiedad o de identidad dado el calibre del disparate rocambolesco y surrealista del me han hecho protagonista y en el que ni siquiera se me ha ofrecido el beneficio de la duda. Nadie hace nada. Así que decido escribir un breve correo al director de mi periódico amigo:
(Vuelvo a insistir: no les voy a regalar más publicidad a ninguno)

Estimado Sr (…) y redactores de (…):
Ruego que sean retirados a la mayor brevedad posible de (…) todos mis artículos y fotografías, la sección (…) de la cual soy creadora y autora, y cualquier vestigio que me relacione o implique con el medio que usted dirige. Asimismo, ruego me comuniquen cuando mi petición se haya solventado.
Un saludo

El director de mi periódico amigo me contestó a los 5 minutos con un escueto “Ya está eliminado. Gracias y suerte”.
 La traducción, para los que no lo hayan entendido, vendría a ser: “Pa chulo chulo, mi pirulo. Que te den”.

El peligro de creer noticias no contrastadas no es el daño que pretende hacer una persona, un rebaño de borregos que creen a pies juntillas lo que cualquiera pone en una red social. Aunque constituya un delito actualmente perseguido y castigado por la justicia, dadas las barbaridades que se están cometiendo contra personas respetables. El peligro consiste en que, como en todo crimen, hay un asesino y una víctima. Pero también alguien que da la noticia en función de factores como la ideología política que practica o el amiguismo que le vincula con el asesino o la víctima. En ambos casos, por tanto, no se da información sino des-información. Vivimos en la era de la des-información, de no contrastar contenidos, del mal gusto, de la falsedad y de la maldad. Ryzszard Kapuscinski se quedó corto.

El peligro, por último, es que después de que el asesino mate, después de que los vivos mueran, alguien tiene que arreglar e informar del desorden. El titulo de la película dirigida por Red Braddock, producida y guionizada por Quentin Tarantino   Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre sería el eslogan perfecto para uno de tantos periódicos que se jacta de hacer periodigno pero que no se digna a contrastar una información cargada de  insultos y acusaciones constitutivas de delitos vertidos sobre una persona que, lejos de ser una extraña, es colaboradora desinteresada del medio (su periódico) que la está lapidando.

“Tú asesina, que nosotros limpiamos la sangre”, ”Mientras ladren, cabalgamos” o “Caiga quien caiga” serían lemas perfectos para este tipo de periódicos.

 A los que han formado parte del boicot para difamarme sólo puedo darles las gracias. Sin ellos no me hubiera percatado del  medio de comunicación tan fatídico al que estaba regalando mi tiempo, mi dedicación y mi talento.  Pongo, por tanto, fin a una etapa y continúo con mi espacio: mi blog. Mi casa. Y mientras narro la despedida y cierre de este sainete, recuerdo la enseñanza de un amigo en la que me instruyó  hace años:

   -  Aprende, serenamente, a mandar a la gente a tomar por culo.

Y en esas estoy.



El Diario de Amanda Flores (sólo para valientes). Todos los derechos reservados.All rights reserved








sábado, 2 de septiembre de 2017

EL SEXO DE LOS ÁNGELES



Querido diario:

Hace unos días leí la frase- declaración de una prójima anónima. Lo más inteligente que he leído desde hace tiempo. Acertada y oportuna en los tiempos que corren. La  máxima decía lo siguiente:
“No quiero vivir en un mundo en el que haya que matizar absolutamente todo por si se ofende algún gilipollas”
El caso es que hoy iba a colgar un artículo que escribí hace años; el artículo en cuestión viene a ser   un alegato a la esperanza, a continuar creando proyectos a pesar de las trabas del tipo que sean; a pesar de los obstáculos que se encuentra uno en su vida, en su día a día.
 El caso es que el artículo terminaba con un chiste buenísimo que me contó hace años, con toda la gracia del mundo, un amigo de etnia gitana (un gitano de toda la vida de dios, vamos), pero me lo he pensado. Quizás más adelante. Corren tiempos en los que se confunde el tocino con la velocidad, las churras con las merinas o un cachalote con un lote de cachas; cualquier cosa que digas puede ser sacada de contexto. A este paso – me digo a mí misma - los carnavales de Cádiz tienen los días contados.
-        Mira, hija, escribe sobre el sexo de los ángeles,  que es algo muy light
 me ha sugerido una amiga adorable. Aunque creo que la criatura no era consciente de lo que me estaba pidiendo, dado lo sobrevalorado que está últimamente el sexo. Y si alguien piensa que no me como una rosca, a mí plín. El caso es que no me apetece hablar sobre el sexo de los ángeles. El caso, en fin, es que me he encontrado con un poema de Wislawa Szymborska. Poeta, ensayista,  traductora polaca que nació en 1923 y ganó el Premio Nobel de Literatura en 1996, además de otros muchos galardones y reconocimientos a lo largo de su vida.
 No sé si cuando lo escribió alguien se sintió aludido, incómodo, agredido. Es probable que muchos lo hicieran. Sin embargo, ella continuó escribiendo, sintiendo, creando. Este poema no es un panegírico sobre el sexo de los ángeles. Más bien parece que lo ha escrito un ángel. Un ángel llamado Wislawa.
Mucho debo
a quienes no amo.
El alivio al enterarme
que intiman con otros.
La alegría de no ser
el lobo de sus corderos.
En paz estoy con ellos,
y en libertad,
dos cosas que el amor no puede dar
ni sabe tomar.
No les espero
yendo y viniendo de la puerta a la ventana.
Con la paciencia
de un reloj de sol,
comprendo
lo que el amor no comprende,
perdono
lo que el amor jamás perdonaría.
Entre una carta y una cita
no transcurre la eternidad
sino sólo días o semanas.
Los viajes son siempre perfectos a su lado,
los conciertos se escuchan,
las catedrales se visitan
y los paisajes se contemplan.
Y cuando siete montes y ríos
nos separan,
son montes y ríos
señalados en el mapa.
Suyo es el mérito
de poder yo vivir en tres dimensiones,
en un espacio no lírico y no retórico,
frente a un horizonte movedizo y, por tanto, real.
Ignoran
cuánto me entregan sus manos vacías.
«Nada les debo».


El Diario de Amanda Flores (sólo para valientes). Todos los derechos reservados.All rights reserved



viernes, 12 de mayo de 2017

EL DON DE LA SENSIBILIDAD Y LA FIBROMIALGIA





Con los años es habitual percatarse de que el tiempo, el tesoro más grande que poseemos y que se cuenta por horas, días, meses, o años, no es otra cosa que una medida. El tiempo es ahora; cada día es el mejor del año. El tiempo es sabiduría. Se detiene cuando aceptas lo  que te ha tocado vivir. Comprendes que las prisas, los plazos o las fechas son sólo formas de medir el tiempo. Y entonces comienzas a vivir a tu ritmo, sin prisas. Y escribes cuando puedes, no cuando quieres, pero no por eso deja de ser menos excitante. Un día de los nuestros vale por dos mañanas.
El artículo con el que continuo tras una larga ausencia en mi blog "El diario de Amanda Flores", se publicó hace un año en un periódico digital con el que colaboré y al que no daré publicidad. Quiero recordarlo por aquí para continuar aportando mi granito de arena en esta causa, para muchos, invisible, y para sus protagonistas, todo un reto de vida.



  EL DON DE LA SENSIBILIDAD Y LA FIBROMIALGIA


 Lacitos aparte,  el 12 de mayo se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica. Ambos se han convertido en un filón para experimentar con cobayas humanas y, sobre todo, para que un montón de gente se haga rica con el lanzamiento de todo tipo de fármacos y terapias que prometen ser la panacea para quienes han sido “agraciados” con padecer esta incalificable y extraña enfermedad.
No voy a aburrir al personal con un panegírico sobre la Fibromialgia ni a contar mi vida en tres tomos: si algo sobran  hoy  en día son sitios donde informarse. O desinformarse –  según se mire  –. Tampoco voy a desperdiciar la oportunidad de expresar mi opinión al respecto.
Lo que lleva a pensar en el suicidio cuando tienes Fibromialgia y SDFC (Síndrome de Fatiga Crónica), no es el dolor, ni los síntomas, ni tampoco tener que estar justificándote constantemente porque tu aspecto te delata y nadie puede llegar a imaginar lo que ocurre bajo la corteza de tu piel. Lo que te hace sobrar en el mundo cuando la padeces es la incomprensión social. La mayoría de la sociedad etiqueta erróneamente a todos los portadores de FM con el mismo rasero. Si un simple resfriado, un dolor de cabeza, o un orgasmo, tienen diferentes grados en quienes lo padecen (o lo gozan), la Fibromialgia y el SDFC  tampoco afectan por igual a todo el mundo. Por mucho que el listillo de turno se empeñe. Además está el hecho de que son enfermedades desconocidas socialmente, por lo que son menospreciadas, e incluso negadas por el entorno próximo: familia, laboral y médico. Todo ello no hace sino desubicar, todavía más, a una persona que de por sí está totalmente desconcertada tratando de encontrar una explicación a lo que le ocurre.
He estado revisando algunos artículos y estudios sobre los últimos avances que se han producido en los últimos años sobre este complejo y lucrativo negocio y no me han decepcionado. Todo un repertorio de novedosas teorías que  tratan de innovar hipótesis ya manidas. Ahora se achaca el origen de la FM a la cervical,  la cabeza, terminaciones nerviosas de manos y pies, en las alteraciones del flujo sanguíneo, los genes, o en el cerebro. Algunos la describen como una anomalía genética e incluso hablan de grados de bipolaridad en las pacientes. Lo cierto es que cuanto más disperso sea su origen mayor cantidad de dinero generará.
Para mi sorpresa también he encontrado algunos estudios novedosos excelentemente documentados. En uno de ellos  se declara que el grupo de FM estudiado tenía considerablemente más sensibilidad a estímulos sensoriales táctiles, auditivos y olfativos en comparación con grupos de control que no mostraron tales hipersensibilidades.
Otro estudio en la misma línea llega a la conclusión de  que las mujeres con FM reportaron un aumento en la sensibilidad a los estímulos en el ambiente y podrían experimentar más estrés relacionado con las condiciones sensoriales en la vida diaria.
El tercer estudio que atrapa mi atención argumenta que la sensibilidad sensorial a estímulos presentes en la vida cotidiana que no parecen molestar a otras personas sí lo hacen en pacientes de FM, quedando demostrado que poseen una alta sensibilidad para determinadas situaciones aparentemente normales en el resto de la población.
Parece que dejando a un lado la ciencia por fin se está prestando atención a algo que eran tan evidente que dejó de serlo: la sensibilidad en las pacientes de FM.
Personalmente, toda la vida me tacharon de sensible, llorona, rara, delicada o aguafiestas. También de “intensa o excesiva”. Toda la vida pensé que había nacido con un defecto de fábrica que debía ocultar y que me condenaba a una vida de segunda clase. Hasta que no hace mucho tiempo descubrí que hay una tipología de personas llamadas PAS (Personas Altamente Sensibles). El libro “El Don de la Sensibilidad” que Elaine Aron escribió en la década de los 90 los retrata y descubre. Apenas he leído un tercio del ejemplar y creo que todo el mundo debería leerlo. Con el tiempo una va descubriendo que tener información que pueda arrojar luz a lo que te ocurre, te aporta serenidad y confianza, básicamente, porque aquello de lo que no te percates, te hará daño.

(…) Tener un sistema nervioso sensible es normal, es un rasgo básicamente neutro. Probablemente, usted lo haya heredado. Sucede en alrededor del 15 al 20% de la población. Significa que es usted consciente de cosas muy sutiles de su entorno, una gran ventaja en muchas situaciones. También significa que se ve abrumado más fácilmente cuando se ve sometido durante mucho tiempo a un entorno altamente estimulante, bombardeado con imágenes y sonidos hasta que se siente exhausto y con el sistema nervios alterado (…)

¿Cuál es el ideal en nuestra cultura? Las películas, los anuncios, el diseño de los espacios públicos, todo nos recuerda que tenemos que ser tan rudos como Terminator, tan estoicos como Clint Eastwood y tan extravertidos como Goldie Hawn. Nos deberían estimular agradablemente las luces brillantes, el ruido, una pandilla de chicos alegres que pasa el rato en el bar… Si nos sentimos saturados y sensibles, siempre podemos tomarnos un calmante (…)

Son algunos extractos del libro que dan pistas del desconcierto que ha acompañado a las PAS antes de percatarse de lo que les sucedía, si es que alguna vez llegaron a hacerlo.
La directora del programa de rehabilitación del dolor crónico en la Clínica de Cleveland, Judith Scheman, opina que los traumas del pasado pueden hacer que la gente sea más sensible al dolor y por lo tanto más susceptible a transtornos como la Fibromialgia. Ella y su equipo impulsan a los pacientes con dolor a “explorar su pasado y sus traumas emocionales” pero muchos rechazan hacerlo porque a menudo no comprenden por qué tienen que hacer un trabajo emocional.
Yo creo que para afrontar cualquier enfermedad es necesario llevar a cabo un trabajo personal que incluye un exhaustivo ejercicio de introspección. Las consecuencias pueden ser cambios abrumadores en tu vida personal pero a menudo esos cambios suponen reconducir dolencias, e incluso, el modo de ver o saborear la vida.
También creo  que dado lo denostado que se cotiza hoy en día el ser sensible, muchas personas no quieran ahondar en algo que les puede estigmatizar - todavía más - , por lo que deciden continuar sus vidas por los renglones torcidos que les dictan la sociedad o sus “seres queridos”, con el consiguiente perjuicio para su salud física y emocional.

Estaría bien hacer borrón y cuenta nueva y renovar el enfoque del concepto “sensibilidad” para dejar de apreciarlo como sinónimo de “debilidad” y comenzar a valorar el ser sensible como algo que hace genuinos a quienes lo somos. Existen Personas Altamente Sensibles que son  escritores, filósofos, artistas, investigadores o terapeutas, que aportan o sugieren el pensar diferente en todas las extensiones posibles de una idea.
Por mi propia experiencia y por lo que he observado a lo largo de los años con pacientes  de FM en diversos ámbitos, creo que detrás de una paciente con FM se oculta una Persona Altamente Sensible desbordada por el impacto que supuso en su ser no amoldarse al ideal de su cultura y no encajar con los estereotipos que se nos ofrecen para ser imitados. En mi caso me afectó, no sólo por el modo como me trataban los demás sino, sobre todo, por el modo en que llegué a tratarme a mí misma, tal y como retrata Elaine Aron en su libro.

A veces conviene apartarse un poco de lo científico, de lo convencional. Lo maravilloso es que  puedes apreciar con mayor claridad la relación directa de las experiencias emocionales con el cuerpo y lo que supone el crecimiento personal en la manera de reconducir la enfermedad en las personas con FM (o con cualquier otra dolencia). Descubrir como una de sus posibles causas es el ser Altamente Sensible y, también, ser conscientes de sus efectos. Pero  sobre todo ser consciente de que ello no sólo no mermará tu calidad como ser humano sino que te aportará sabiduría. Se trata de adquirir consciencia del Don que supone ser una PAS (Persona Altamente Sensible) para llegar al estadio de vivir la vida en lugar de padecerla.
 El libro de Elaine Aron explica y arroja luz a los que durante tanto tiempo anduvimos por la oscuridad sobre estimulados y activados sin ser conscientes de ello, y por ello atacados por la enfermedad. Tengamos FM o no, no somos lloricas, cuentistas, excesivos, aguafiestas ni débiles, sólo Personas Altamente Sensibles; no nacimos defectuosas, sino con un Don: El Don de la Sensibilidad.



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La MEDICINA INTEGRATIVA aborda los problemas del cuerpo, pero también de la mente y del espíritu, y lo hace de forma global. Este método está cambiando de forma importante los modos de tratamiento y ha contribuido a mejorar la calidad de vida, reducir sus complicaciones y crisis, los pacientes encuentran fases prolongadas sin síntomas, hay mejora en los parámetros bioquímicos e inflamatorios. El consumo de medicamentos potentes disminuye reduciendo sus efectos secundarios. Su práctica se está extendiendo como un movimiento médico internacional y tiene como algunos ejemplos el trabajo en los Estados Unidos del Consorcio Norteamericano de Facultades de Medicina con más de 44 facultades de medicina de alto prestigio (www.imconsortium.org), en Alemania (Congreso Europeo de Medicina Integrativa), o en el Reino Unido en los trabajos y actividades del Royal Hospital for Integrated Medicine, entre otros.